domingo, 23 de mayo de 2010

Internet: Anoche soñé que tenía un producto tangible



Hay veces que me gustaría escribir largo y coñazo sobre la historia de internet desde 1996. Pero como normalmente escribir se hace gratis y lleva tiempo se me pasan rápidamente las ganas de perder el tiempo.



De momento estoy hablando de la rentabilidad de usar internet para ganar pasta. Esta, como sabeis, es una historia llena de cagadas, de humo, de conceptos infantiloides y de productos absurdamente definidos.

Internet fue víctima de un infundado optimismo como terreno virgen para el desarrollo de la comunicación a finales del siglo XX.



Algunas fechas notables pueden ser que en 1994 empezaran a dar por saco con banners (anuncios en forma de imagen sobre los que pulsabas, y luego odiabas, y que suelen ser porno) y aparecio yahoo aparentando ser el negocio de siglo (cobrar por salir en algo, sin saber que en el próximo siglo se redefiniría el significado del ser "algo").

Es tambien notable que, al menos en España, prácticamente solo tuvo un uso técnico y casi nadie se idenficaba como mujer siéndolo hasta más o menos 1998. En aquella época era costumbre pagar dos veces la conexión a internet, por el uso de la línea de datos a telefónica y por el enlace a internet a un proveedor. Era caro por tiempo así que no se acostumbraba a navegar sin rumbo por sugerencias ni se esperaba a gente para hablar (eramos pocos). Estaba muy de moda hablar con desconocidos. No era demasiado habitual colocar fotos a nivel usuario, ya que tenían que ser escaneadas, y no estaba muy desarrollado el hacer fotos-log-de-mi-vida todos los dias. Los pioneros fueron las típicas chicas-con-cámara-desechable-en-el-bolso.


Unas pocos sitios metieron hambre a mucha gente. Algunos ejemplos:


Yahoo.com   En un principio no se sabia hasta que punto se podía cobrar por algo en internet. Hoy en día me atrevo a decir que sólo se puede cobrar por caudal de datos (megaupload, cualquier proveedor de ADSL) o por objetos (Ebay, Amazon). Si no se restringen a eso lo que ocurre es que el negocio está al margen de internet y simplemente se comunican por ahí.



En Yahoo pensaban que se podía cobrar a la gente por salir en un buscador (entonces EL buscador). Y vivir de que la gente quisiera salir y eventualmente poner anuncios. Hoy en día a nadie se le ocurriría hacer lo mismo porque el acto de buscar se ha revelado como un archivado y manejo de los accesos a la información que sólo podrían ser interesantes para una iniciativa gubernamental que no dependa de ingreso externo. El poder de Yahoo vino de una época donde internet existía pero no sabíamos aún exactamente en que consistiría ni como lo usaría la gente que no sabía nada de informática. Ahora todos sabemos de muchas cosas por las que nunca más se podrá cobrar, como la información que es pública (canción, película, libro no confidencial...) pero en aquel momento no se entendía del todo que las consecuencias y ventajas de digitalizar las cosas eran básicamente la replicabilidad. Aunque lo lógico era pensar que pasaría con todo como pasaba con los disquetes con programas de ordenador, y se copiaría a saco (la realidad delante de nuestras narices).



Ebay creció sobre todo pasada la crisis puntocom del 2000, porque parecía una iniciativa interesante ya que no violaba el punto de vender humo en lugar de objetos. Y eso vendían, objetos de todo el mundo. Sin embargo se fue revelando poco a poco como una cosa poco seria y de poco soporte que vendía cosas como las que salen en la canción Ebay de Weird Al Yankovich. Aunque no fracasó como iniciativa económica es muy representativo decir que el primer artículo que se colgó fue un puntero laser roto. Y eso es Ebay, un lugar donde se venden cosas aparentemente baratas y que molan, pero con pegas coñazo como el hecho de estar defectuosas, y la responabilidad y soporte de los vendedores es tan poca como sea posible. Básicamente viven de tener su propia plataforma financiera de "protección" de pagos (PayPal) y de la popularidad de su motor de búsqueda como lugar para encontrar objetos a la venta.


Amazon. Hace mucho que libros, discos, películas y gadgets raros de obsolescencia planificada se vendían por catálogo y por correo. Aprovechando que internet era más rápido y no hacía falta mandar catálogos enormes a mansalva Amazon ganó mucha pasta. Se hizo famosa por usar internet pero tampoco era algo tan intrínseco en su filosofía.. Tener siempre en cuenta que no se hicieron ricos con internet sinó vendiendo lo que vendían.



Ozú. El caso a la española del internet de los noventa. Unos tipos ponen buscador con chat, uno de los primeros puntos de encuentro del internet español. No se daban consolidado y no competían, pero se creían que tenían una mina inmnente no se sabía muy bien donde. Se separaron en dos: ozu.com y ozu.es, cuando aún tener un dominio con nombre era un valor importante. De hecho ese tema estaba a punto de explotar como obsesión de los mineros de oro de internet por aquella época. La divergencia es siempre asesina para todas las partes, por si acaso pudiesen tener un producto tangible, que tampoco.


Vesatec e isla tortuga. Guardo un grato recuerdo de la página donde estaba casi todo el under español de los 90. La taberna de Van Hackez, donde te encontrabas lo mismo exploits para unix en c, del que yo no tenía ni idea, que software de terminal de los troyanos más populares que todo el mundo tenía metidos en ese momento y que con la baja seguridad de Wincows 95 eran canela fina.
Muchas webs que no se podrían poner en otra parte estaban alojadas en isla tortuga de Vesatec, por la gentileza de Angeloso y Maki hacía lo niños que nos gustaba la electrónica, las fotos guarras (que en internet eran en aquella época casi la única forma de pornografía) y usar software gratis, a la par que surfear haciendo el friki con el protocolo tcp/ip y usar el nmap hasta para intentar ligar.
Esta iniciativa cultural de vanguardia y pajas mil fue decayendo poco a poco pero sobre todo fue reventada a saco por el caso de La Web del Jamón y el Vino de Fer13. Esta historia fue un referente judicial sobre el internet español. A saber, la sentencia y todo lo ganable, incluidos posibles medios de comunicación-obsoleta siempre los ganará la gran empresa, pero la justicia es tan lenta, y su compresion sobre la tecnología tan escasa que creo que la semana que viene condenan a Alexander Graham Bell por copiar el teléfono. Esta página tenía fotos porno (jamón) y cracks de programas (vino) y fue denunciada por la ASB por suministrar software para desproteger programas. Así que zas en toda la boca. Como nadie en la pofia tenia ni fruta idea de tcp/ip y esas cosas les costó la del pulpo encontrar al Fer13, y de paso se llevaron por delante a Angeloso y Maki que ya no eran tan buenos amigos. El precedente fue el siguiente "Miren, mientras no roben físicamente a alguien, hagan un daño de esos que sólo los entienden ustedes o no haya un beneficio económico muy grande que embargar déjenos en paz que no estamos para esas chorradas".

La fascinante historia del porno en internet y un caso español de éxito.

Se inventó la imprenta y la usaron para imprimir porno, se inventó la fotografía y la usaron para hacer fotos porno. Se inventó el cinematógrafo y lo usaron para rodar porno. Y en 1990 en el MIT se estarían comiendo muchísimo la cabeza con para que usaría la gente internet cuando estuviera generalmente disponible, después de echar una pardida al strip poker de Samantha Fox en el Spectsdrum.
Lo anterior que se había inventado para porno era el vídeo doméstico, que se usó en formato VHS y no Botamax por lo que a la larga se pasó a llamar factor porno de la industria del entretenimiento. Rialmedia fue pionera en el streaming, primero de audio y luego de video, adaptado al entonces ridículo ancho de banda disponible (entonces todos ya sabíamos que la velocidad era demasiado lenta para todo lo que se podría llegar a hacer y el primer día que navegabas era una decepción por lo lento que era).
Muchos años fue la cosa de las fotitos, hasta se pusieron  de moda visualizadores de fotos en los que hacías carrusel sólo pulsando la barra espaciadora. Y luego llegaron vídeos que te bajabas de un par de píxeles y que duraban unos segundos. Pero, claramente, todo rulado entre usuarios y gratis mucho más que por páginas de pago de las que se rulaban las contraseñas, hoy en día el fenómeno de intercambio de porno tiene una penetración similar. Un caso clásico fue el de la web de Payboy, que casi se cargo al propio Payboy comunal de páginas pegadas.
Luego aparecieron, primero las webcams de difusión en plan esta-es-mi-vida (juanicam, etc.)  las chicas de la webcam, que eran como lo de toda la vida pero pagando un plus por no tenerla cerca que eso acojona mucho (como sabeis, los caminos del morbo son inescrutables).

Y para acabar nuestro viaje al mundo de internet en la época que gobernaba Bill Clinton mencionaré un caso español de negocio puntocom de éxito, para todos esos que piensan que yo siempre negativo, nunca positivo y que esto está lleno de derrota.

Putalocura.com

Putalocura fue la idea de un pionero visionario de Bilbao que quería vivir sin trabajar. Su nombre: Ignacio Allende, alias torbe. Aunque el verdadero relato de los pilares que han sacado esta página adelante desde el poco de comenzar y el esquema de financiación nunca han sido revelados realmente estamos ante la historía de un señor que ante una oportunidad de hacer pasta incineró su vergüenza exponiendo un alter ego suyo. Una parodia del actor porno machito y el típica fenómeno-factoide que se suele poner por la tele (CERDA).
A la larga escribiendo cosas apelando al instinto de ser vago y fornicar mucho que subyace en el interior de todos nosotros (El ello Freudiano) ha logrado una audiencia fiel que le permite explotar el tráfico de visitas a su página como un buen negocio.
Las claves yo no las tengo, pero hay cosas que si veo:

- No hay que pretender gustar a todo el mundo.
- Hay que insistir mucho y mucho tiempo en la fórmula si le ves salida y mejorarla para que eventualmente se convierta en éxito.
- La gente valora que digas las cosas de la manera que las piensas y les libres de sus ataduras. Decir las cosas como crees que son es la mayoría del decir las cosas como son (simplificando)
- Se debe ser audaz en el sentido de que lo que está establecido se va acabar y dará paso luego a otra cosa, que es un tren al que hay que subirse cuanto antes. Como pasa con la doble moral sexual española (o la innombrable e incompresible norteamericana).
- Hay que ser rápido para explotar y vender cosas que pronto ya no se podrán vender. Por ejemplo, pronto no se podrá sacar un canal de televisión en el sentido clásico del término. Tal vez se hubiera podido a principios de los 2000s...
- No ofrezcas a la gente tu trabajo duro y la flor de tu esfuerzo. Ofrece algo que se te de bien y te resulte fácil, a la par que interese y guste. Tu esfuerzo hazlo sólo para ti y que nadie más le pueda sacar provecho. Es lo realmente tuyo, a diferencia de las posesiones materiales o el confort del que pides más y más hasta volverte un vago idiota.